HOJA PARROQUIAL SEMANAL

XVI Domingo del Tiempo Ordinario

Ciclo B / 18 de julio 202l

Parroquia Virgen de los Dolores

Teléfono: 659 65 82 62

www.parroquiavirgendolores.es

DIOCESIS DE ASIDONIA

Jerez de la Frontera

  • Primera Lectura
  • Salmo Responsorial
  • Segunda Lectura
  • EVANGELIO

  •  

    PRIMERA LECTURA

    Lectura del libro de Jeremías (23,1-6):

    Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño –oráculo del Señor–.

    Por eso, así dice el Señor, Dios de Israel: «A los pastores que pastorean mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, las expulsasteis, no las guardasteis; pues yo os tomaré cuentas, por la maldad de vuestras acciones –oráculo del Señor–. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas, para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las pastoreen; ya no temerán ni se espantarán, y ninguna se perderá –oráculo del Señor–. Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que suscitaré a David un vástago legítimo: reinará como rey prudente, hará justicia y derecho en la tierra. En sus días se salvará Judá, Israel habitará seguro. Y lo llamarán con este nombre: El-Señor-nuestra-justicia.»

    Palabra de Dios

    SALMO RESPONSORIAL

    Sal 22

    R.- El Señor es mi pastor, nada me falta

    El Señor es mi pastor, nada me falta:
    en verdes praderas me hace recostar;
    me conduce hacia fuentes tranquilas
    y repara mis fuerzas. R/.

    Me guía por el sendero justo,
    por el honor de su nombre.
    Aunque camine por cañadas oscuras,
    nada temo, porque tú vas conmigo:
    tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

    Preparas una mesa ante mí,
    enfrente de mis enemigos;
    me unges la cabeza con perfume,
    y mi copa rebosa. R/.

    Tu bondad y tu misericordia me acompañan
    todos los días de mi vida,
    y habitaré en la casa del Señor
    por años sin término. R/.

    SEGUNDA LECTURA

    Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (2,13-18):

    Ahora estáis en Cristo Jesús. Ahora, por la sangre de Cristo, estáis cerca los que antes estabais lejos. Él es nuestra paz. Él ha hecho de los dos pueblos una sola cosa, derribando con su carne el muro que los separaba: el odio. Él ha abolido la Ley con sus mandamientos y reglas, haciendo las paces, para crear con los dos, en él, un solo hombre nuevo. Reconcilió con Dios a los dos pueblos, uniéndolos en un solo cuerpo mediante la cruz, dando muerte, en él, al odio. Vino y trajo la noticia de la paz: paz a vosotros, los de lejos; paz también a los de cerca. Así, unos y otros, podemos acercarnos al Padre con un mismo Espíritu.

    Palabra de Dios

    E V A N G E L I O

    Lectura del santo evangelio según san Marcos (6,30-34):

    En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

    Él les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco.»

    Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer. Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.

    Palabra del Señor


    ANGELUS

    V. El Ángel del Señor anunció a María,
    R. Y concibió por obra del Espíritu Santo.
    Avemaría.
    V. He aquí la esclava del Señor.
    R. Hágase en mi según tu palabra.
    Avemaría.
    V. Y el Verbo se hizo carne.
    R. Y habitó entre nosotros.
    Avemaría.
    V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
    Oración
    Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
    R. Amén.
     

    REGINA COELI

    V. Alégrate, Reina del cielo; aleluya.
    R. Porque el que mereciste llevar en tu seno; aleluya.
    V. Ha resucitado, según predijo; aleluya.
    R. Ruega por nosotros a Dios; aleluya.
    V. Gózate y alégrate, Virgen María; aleluya.
    R. Porque ha resucitado Dios verdaderamente; aleluya.

    Oración: Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

    R. Amén

    REGINA COELI -en latín

    Regina coeli, laetare, alleluia: Quia quem meruisti portare, alleluia. Resurrexit sicut dixit, alleluia. Ora pro nobis Deum, alleluia.

    V. Gaude et laetare, Virgo Maria, Alleluia, R. Quia surrexit Dominus vere, alleluia.

    Oremus: Deus qui per resurrectionem Filii tui, Domini nostri Iesu Christi, mundum laetificare dignatus es: praesta, quaesumus, ut per eius Genetricem Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum.

    R. Amen